El estrecho de Ormuz es un estrecho marítimo ubicado entre Irán (norte) y Omán (sur) que conecta el Golfo Pérsico con el Mar Arábido. Por él transita aproximadamente el 25% del petróleo mundial transportado por mar, siendo una de las rutas marítimas más importantes del planeta. Irán y Omán ejercen soberanía sobre sus aguas territoriales respectivas. Recientemente, Irán ha aumentado su control sobre le estrecho, incluyendo la imposición de tarfias de tránsito y bloqueos estratégicos.
Para efectos de este debate, que algo sea propiedad común significa que deje de ser controlado exclusivamente por un estado y pase a ser administrado de forma compartida por varios Estados colindantes. Esto implicaría la creación de un mecanismo multilateral de gestión en el que participarían, por ejemplo, países como Irán, Omán, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait o Irak, para gestionar el estrecho. En este modelo, las decisiones sobre navegación, seguridad, tarifas y regulación del tránsito se tomarían de manera conjunta, limitando la capacidad de cualquier Estado para actuar unilateralmente.